junio 21, 2005
La minería es una de las actividades económicas más importante en el Perú. Durante la época colonial, por ejemplo, tanto en el tiempo de los Habsburgo y los Borbones, el Virreynato peruano fue una de las colonias españolas más importantes, centro de Sudamérica, que proporcionó importantes ingresos con la explotación de minerales y destacaron, en ese tiempo, minas como las de Potosí, Cerro de Pasco, entre otras. En la actualidad, la explotación de minerales también es una de las actividades más rentables en nuestro país. El Perú es uno de los países mineros más importantes del mundo y la inversión extranjera es intensa.

Sin embargo, es necesario destacar también que la explotación minera es un arma de doble filo, en el sentido que si bien le proporciona importantes ingresos al país, no obstante, perjudica en muchos casos al medio ambiente. Y es que existen algunos empresarios que tienen una política irresposanble de no protección al medio ambiente (un ejemplo La Oroya, carretera central), pues no les interesa, de ninguna manera, tomar medidas de prevención y protección, que evite la contaminación ambiental. Esta actitud convierte a la actividad minera en un cáncer silencioso, latente y mortífero que destruye selvas tropicales, ríos, montañas, y peor aún, al mismo hombre.

Asimismo, el Perú se está convirtiendo en un gran depósito de polvora que explota por partes, ya que en diversas zonas del país se han inciado protestas, a través de las cuales pobladores que viven en los alrededores de estas minas se vienen quejando del mal sistema de control que existe, por ejemplo, en la eliminación de desechos tóxicos, que contaminan campos y ríos, vitales para estas personas que, en su mayoría, se dedican a la agricultura y la ganadería. No hay derecho tampoco a perjudicar la salud de estos pobladores -que es el bien más preciado del hombre- por más inversión minera que se requiera, pues un proceso de contaminación perjudica incluso a futuras generaciones.

Es importante, por ese motivo, que el Gobierno tome medidas al respecto. Tampoco se puede sacar del país a las empresas mineras, pues de ello depende muchas veces el sostenimiento del país, pero, se debe impulsar un mayor control de esta actividad, sobre todo en el cuidado del medio ambiente y de las personas. Las minas son importantes pero sólo un tiempo y luego se van, lo que permanece por siempre es nuestro ecosistema: ríos, campos, montañas, selvas tropicales y; sobre todo, nosotros y nuestros hijos.
 
posted by prensa2000 at 3:34:00 p. m. |


1 Comments:


At febrero 15, 2007 3:41 a. m., Anonymous Anónimo

best regards, nice info »